El papel de las nuevas generaciones de economistas

Pocas generaciones han vivido cambios tan drásticos como la actual: la globalización, los avances científicos y tecnológicos, la evolución de las comunicaciones y el transporte, y el crecimiento de las migraciones, entre otros factores, han contribuido a la desaparición o difuminación de muchas barreras geográficas, económicas y sociales. Unido a esto, la pandemia provocada por el Covid-19 ha acelerado vertiginosamente este proceso de cambios, exigiendo, por las circunstancias de aislamiento y en un periodo de tiempo muy corto, la forma de relacionarnos y de trabajar.

Este nuevo escenario deja consecuencias en el mercado laboral y en la capacidad adaptativa del mismo para generar un equilibrio perfecto entre lo que demandan las empresas y la oferta de profesionales. Varios organismos internacionales ya se han puesto a trabajar para analizar qué cambios se producirán en este ámbito y así prepararnos para que las nuevas reglas del juego entre contratantes y contratados se traduzcan en mayor eficiencia y productividad. En este sentido, el World Economic Forum ya alertó en 2019 del gap existente entre las formas tradicionales de selección de personal –según la titulación– y las competencias demandadas, y plantea que el futuro inmediato pasa por una selección de personal basada en competencias y no tanto en titulaciones. Así, según explica este organismo en su informe Strategies for the New Economy Skills as the Currency of the Labour Market, de 2019, el amplio cambio que se requerirá en este nuevo mundo de aprendizaje implica sumar a la acreditación tradicional y los certificados la búsqueda de un profesional con un sistema de aprendizaje permanente según un conjunto compartido de indicadores basados en habilidades. Asimismo, este informe concluye que una colaboración más estrecha entre individuos, educadores, innovadores en educación, políticos y empresas puede introducir una mayor eficiencia en el mercado laboral para su recuperación, transformación y mejora.

Ya hoy, la digitalización y el trabajo deslocalizado va dibujando una clara división entre empleo tradicional y empleo autónomo, dando lugar a lo que algunos expertos han denominado “migrante virtual” como aquel profesional que desarrolla su trabajo desde cualquier lugar para cualquier empresa independientemente de su ubicación, más vinculado a proyectos que a empresas, lo que le exige más capacidad de autonomía, autoaprendizaje, autoorganización, manejo de las herramientas digitales, con responsabilidad, respetando la multiculturalidad, y en continuo upskilling y reskilling. Además de la capacidad de trabajo en equipo en remoto, escribir de forma fluida y poderse desenvolver en inglés. Tal es el auge de esta nueva forma de trabajo autónomo, que ya se ofertan y paquetizan destinos turísticos exclusivos para estas nuevas formas de trabajo en remoto o teletrabajo.

¿Y las nuevas generaciones de economistas? Según informó la secretaria de Estado de Digitalización, Carme Artigas, en el encuentro digital Líderes en Directo del Consejo General de Economistas, España destinará en los próximo 3 años 20.000 mill/€ a la transformación digital. El papel de los economistas será demandado y fundamental para medir que las estrategias de digitalización llevadas a cabo se han traducido en rentabilidad, reducción de costes y crecimiento sostenible. Así mismo, será importante el papel del economista finance manager en su capacidad de asesoramiento hacia líneas de inversión basadas en sostenibilidad, y las competencias que permitan definir la rentabilidad del big data adaptado a necesidades concretas.

Por tanto, está claro que la identificación de competencias demandadas a los economistas está en el horizonte del futuro inmediato y a largo plazo. Si se logran identificar de forma apropiada, y se adaptan los contenidos de los planes de estudios a dichas competencias se amortizará la inversión formativa pública y privada realizada, y las nuevas generaciones podrán incorporarse más fácilmente a un mercado laboral más eficiente, donde vean reconocidas sus habilidades.

Sara Argüello

Secretaria General Técnica. Consejo General de Economistas de España

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